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Peruvians balance the public debate on internet user rights (Eng/Esp)

9:18am | 31 October 2012 | by Access Policy Team,

Guest Post by Miguel Morachimo of Hiperderecho.orgcontact Miguel on Twitter at @elpollofarsante.

La versión en espanol está abajo.

Last June, my government proposed a law that could have imprisoned the average internet user for no fault of their own. The Cybercrime Bill would have overturned our Constitutional right to communications secrecy and given police easy access to our data.

With Access, we created a coalition of voices pushing for a revised law that protected user rights to privacy and freedom of expression. That fight is not over: the Cybercrime Bill is dormant but not dead. However, until civil society gains a stronger voice over internet policy, and Peruvian politicians recognize us as meaningful stakeholders, we only expect more of the same problematic laws.

Like many countries in Latin America and beyond, Peru is a state whose political representatives lack familiarity with internet issues and technology. Our national policies are still generic guidelines that stifle innovative solutions and smart laws. Unlike on other public issues, such as political violence or discrimination, there are few voices that contribute to public debate on internet policy in Peru from the perspective of civil society. As a result of this gap, user interests are not represented when Congress proposes bills affecting our rights.

This creates a predictable imbalance in the legislative process. Often, the only external views come from the companies and investors able to hire lawyers in their favor. Many opinions and valuable ideas from civil society are lost in the media and fail to become actual proposals. At the same time, this imbalance also generates a partially informed, warped public opinion, familiar only with one side of the controversy.

Any campaign from civil society on internet public policy in Peru faces a double challenge: to increase public understanding of the issues under discussion on one hand, and to balance the debate from the perspective of users’ rights and freedoms on the other. Otherwise, we get laws like the Cybercrime Bill, with vague wording and legislative technical errors that could affect individual rights.

Thanks to the interest of many local and international civil society institutions, the members of Congress have received letters with comments on the most critical aspects of the project. Lately, it seems that the government is no longer pushing for this Cybercrime Bill and has turned to work on the adoption of the Budapest Convention on Cybercrime (find the Convention text here). However, since no official update has been issued on this matter, this fight is not over. In fact, last September 18th, Congressman Eguren urged the Peruvian Congress to include the Cybercrime Bill in the Plenary’s discussion.

In this context, a well-informed community and strong voices from civic society are needed. That’s why a group of young professionals has decided to join forces to create Hiperderecho, a group dedicated to studying and facilitating public understanding of public policy on the internet in Peru. As a first project, Hiperderecho has created an educational and positive platform called “A Better Cybercrime Act.” The platform intends to explain the Bill, collecting all information available online. Next, the platform proposes five specific changes that would help achieve a better balance of interests in the text of the Bill. The full text of the proposal can be read on the Hiperderecho website. Of course, it is a social platform open to feedback and continuous improvement. We look forward to meeting you online. In addition to expressing your opinion, you can also read the proposed Bill and the full spectrum of commentaries made to it, and take action by writing to Congress or your representatives.

Versión en español:

Peruanos equilibran el debate público sobre derechos de los usuarios de Internet

En junio pasado, el Congreso peruano propuso una ley que penalizaba al usuario promedio de Internet por razones ajenas a su propia conducta. El proyecto de Ley de Delitos Informáticos pretendía limitar nuestro derecho constitucional al secreto de comunicaciones y otorgarle a la policía acceso fácil a nuestros datos personales.

Junto a Access Now, ejercimos presión por una nueva ley que proteja los derechos a la privacidad y la libertad de expresión de los usuarios de Internet. Esa lucha no ha terminado: el Proyecto de Ley de Delitos Informáticos aún está latente. Sin embargo, hasta que la sociedad civil no asuma un rol más fuerte en materia de políticas públicas sobre Internet, y los políticos peruanos no nos reconozcan como actores significativos, seguiremos viendo estos mismos problemas en nuevas leyes.

Al igual que muchos países en América Latina y otras regiones, Perú es un estado cuyos representantes políticos no están familiarizados con Internet y tecnologías en general. Nuestras políticas nacionales al respecto siguen siendo directrices genéricas que no sirven de guía para soluciones innovadoras y leyes inteligentes. A diferencia de otros asuntos de interés público, como la violencia política o la discriminación, existen pocas voces que contribuyen al debate público sobre política de Internet en el Perú desde la perspectiva de la sociedad civil. Como resultado de este vacío, los intereses de los usuarios no se ven representados en el Congreso cuando se proponen proyectos de ley que afectan a nuestros derechos.

Esta situación genera un desequilibrio en el resultado del proceso legislativo. A menudo, los únicos puntos de vista externos que se ponen sobre la mesa son los de empresas y inversionistas que pueden contratar abogados para que representen sus intereses. Muchas opiniones y puntos de vista valiosos desde la sociedad civil se pierden en los medios de comunicación y no llegan a transformarse en propuestas reales. A la vez, este desequilibrio también genera una opinión pública parcialmente informada, que solo llega a conocer un lado de la controversia.

Cualquier campaña de la sociedad civil sobre una política pública en Internet en Perú se enfrenta a un doble reto: facilitar la comprensión pública de las cuestiones en debate, por un lado, y equilibrar el debate desde la perspectiva de los derechos de los usuarios y de las libertades, por el otra. De lo contrario, tendremos más leyes como la Ley de Delito Informáticos, con una redacción vaga y errores de técnica legislativa que pueden terminar afectando derechos individuales.

Gracias al interés de muchas instituciones de la sociedad civil, nacionales e internacionales, los miembros del Congreso recibieron cartas con comentarios sobre los aspectos más críticos del proyecto. Recientemente, parece que el Congreso ya no está promoviendo activamente el Proyecto de Ley de Delitos Informáticos y, a cambio, se está trabajando en la adopción de la Convención de Budapest sobre la Ciberdelincuencia (el texto de la Convención puede leerse aquí). Sin embargo, dado no se ha hecho ningún anuncio oficial al respecto, esta batalla aún no ha terminado. De hecho, el pasado 18 de septiembre, el congresista Eguren instó al Congreso de la República a incluir el Proyecto de Ley de Delitos Informáticos en la agenda de debate del Pleno.

En este contexto, es necesario contar con una comunidad bien informada y voces fuertes de la sociedad civil. Por eso, un conjunto de jóvenes profesionales hemos decidido unir sus fuerzas para crear Hiperderecho, un grupo dedicado a estudiar y facilitar la comprensión pública de las políticas públicas en el Internet en el Perú. Como primer proyecto, Hiperderecho ha creado una plataforma educativa y positiva llamada "Una Mejor Ley de Delitos Informáticos". La plataforma tiene la intención de explicar el proyecto, recogiendo toda la información disponible en línea. Además, también propone cinco cambios específicos que ayudarían a lograr un mejor equilibrio de los intereses en el texto del proyecto de ley. El texto completo de la propuesta se puede leer en la página web de Hiperderecho. Por supuesto, se trata de una plataforma social abierta a la retroalimentación y mejora continua. Esperamos contar con su presencia en línea. Además de expresar su opinión, también se puede leer el Proyecto de Ley y el espectro completo de los comentarios realizados a la misma, y tomar acción escribiendo al Congreso o a los congresistas particulares.